AUTOR@S INVITAD@S

Esta es una página de mi blog dedicada exclusivamente a acoger los textos de otras autoras y autores.

Aquí podréis leer sus relatos, cuentos, artículos y poemas.

Escritoras y escritores con quienes comparto inquietudes.

Mi agradecimiento por querer colaborar conmigo a todas ellas y a todos ellos.

1.- AUTORA: RUTH BERNÁRDEZ  “CANDELA”

El viaje accidentado

La ley de Murphy se cebó en mí. Todo lo que podía salir mal, salió mal. Este fin de semana me fui a Barcelona desde el sábado hasta hoy mismo martes para el Saló del Cómic y unos días de descanso/compras. Pero cuando las cosas se tuercen, se suelen torcer bien…
Cogí hora por Facebook en mi peluquería habitual. Los Jueves y Viernes cierran tarde por lo que les pedí hora para el viernes a partir de las cinco. Me confirmaron por FB que todo estaba bien, cinco y media de la tarde. El viernes no recordaba a qué hora habíamos quedado porque por error archivé el mensaje. Llamo y la chica que me había confirmado por FB había olvidado apuntar la cita en el libro.
Resultado: les era imposible cogerme porque estaban hasta la bandera.
Consecuencia: yo quería alisado de pelo, corte de puntas y de flequillo que ya lo tenía demasiado largo. Me lo alisé yo y me metí als tijeras en el flequillo, desgraciándolo de mala manera.

Murphy 1 – Ruth 0.

Como mis piernas blanquitas iban a relucir más que un faro en la noche, me dije que mejor me daba una capita de Ambre Solaire fake tan. Vamos, un spray de ese que te da un colorcito discreto en cero coma. Ese que promete no dejarte chorreones. Yo me lo eché muy ufana y puse mis piernas en alto sobre el escritorio mientras veía alguna serie. De madrugada, mientras me vestía para salir para el aeropuerto me di cuenta de que sí que me había dejado chorreones en la parte trasera de la pierna. Saqué alcohol y me di con un algodón, pero no hubo manera humana de que quelo desapareciera. Corrí a mi dormitorio y cogí un par de medias. ¡Salvada!

Murphy 2 – Ruth 0

Cogí un hotelito muy chulo en Barcelona. Cerca del Saló del Cómic. A pocas calles detrás del centor comercial Las Arenas. Me compré bastante ropita chula, vestiditos de verano, porque siempre que voy a Barcelona acabo sudando como un pollo porque mi ropa no es adecuada para el tiempo maravilloso de Barna. Un hotel, además, con piscina y bar en el tejado, para relajarme tras las mañanas recorriendo el saló o los mercados. Me compré un bañador nuevo, un tanto caro para lo que era, y una túnica también bastante carilla.
Llovió todo el fin de semana. Con saña.
Myrphy 3 – Ruth 0
Unos días antes de la partida, me dio una alergia en la cara, resultado de hacerme un scrub un día en la ducha y acto seguido olvidarme de ello y maquillarme como una puerta para ir a tomarme unas cervezas.
Consecuencia: ardor en las mejillas. Lo peor es que se me calmó con bastante crema hidratante y agua tonificante de Vichy, pero entonces me vino la regla y una mañana me levanté con el ojo izquierdo totalmente hinchado, y la piel reseca y arrugada.
Murphy 4 – Ruth 0
Mi avión salía desde el aeropuerto de Cork el sábado a las 7am. Como tenía intención de hacer unas compras en el aeropuerto para una amiga, quería llegar con tiempo suficiente. Y tiempo para luego meterme en el baño y maquillarme un poquito, porque con la alergia, tenía que disimular un poco mi aspecto quasimodil. La tarde anterior dejé pedido un taxi para las 5:15am. El taxi no apareció, teniendo que volver a llamar y finalmente siendo recogida delante de mi casa a las 5:30 al borde del histerismo. El ambarque era a las 6:35 y tenía que dejar la maleta en ventanilla. Afortunadamente el aeropuerto de Cork es pequeño y no había demasiada gente y tuve tiempo de todo, aunque el puñetero Murphy hizo de las suyas de nuevo cuando en la tienda de Mac no localizaron ninguno de los productos de la lista de la compra para mi amiga. No les quedaba nada de nada.
Murphy 5 – Ruth 0
Una vez en el avión, me tocó una pareja encantadora como compañeros de asiento. Yo tenía pasillo. Al otro lado del pasillo, una pareja jóven con dos niños pequeños. E más chiquitín, un cabroncete con complejo de pavarotti y pulmones de impresión se pasó las dos horas y media del vuelo llorando a grito pelado sin parar. O mejor dicho, parando para gritar.
Murphy 6 – Ruth 0
Aterrizamos. ¡Al fin! Todos de pie, esperando para salir, estirando un poco las piernas… y nos anuncai al azafata que, cmo podemos ver, estamos parados en medio de la nada, bastante alejados de la terminal. El sitio en el que debíamos “aparcar” está tomado por otro aparato y no tenemos donde hacerlo. Tampoco parece haber personal para recibirnos, por lo que tenemos que esperar a que nos traigan unas escaleras para desembarcar y dos autobuses para trasladarnos a la terminal. Pero no saben cuándo. Cada cinco minutos nos decían lo mismo. Las escaleras llegaron 15 minutos después. Los autobuses tardaron otros 10 minutos más.
Murphy 7 – Ruth 0
Por fin nos dejan ante la terminal. Desembarcamos de los autobuses y… las puertas de la terminal no se abren. Los conductores están por los walkies pidiendo que alguien venga, hay algún tipo de problema técnico y sus credenciales no sirven para accionar los dispositivos. Tras 10 minutos de otra nueva espera, nos abren.
Murphy 8 – Ruth 0
Cansada y con muy mala leche, en lugar de coger el tren a Sants, que estaba justo detrás de mi hotel, decido coger un taxi y que les den. Dejo las maletas en la habitación y bajo la llovizna -me he traido paraguas, chúpate esa, murphy!- me voy al Saló. Mi humor no mejora. Hacer fotos de las exposiciones, otakus y comprar cómics se hace difícil. Hay mucha gente y muchos mirones que ocupan todo el frente de un stand solo para regatear precios -esto no es el mercat, señores!!- y no comprar nada. Otros se piensan que deben aprovechar bien los miserables pocos euros que vale la entrada y se plantan delante de las exposiciones leyendo todo de pe a pa, incluso las viñetas de mortadelo de muestra (que se continúan en páginas que no están expuestas). Es imposible andar si que te den un pisotón, te empujen o le den un viaje a tu ya abultada mochila. Me marcho al Fnac en el CC Las Arenas, no hay apenas nadie.
Murphy 9 – Ruth 0
El Domingo me desvelé a las 5.30 de la mañana y me costó volver a coger el sueño. Un duermevela hasta las 8.30 que decidí levantarme, darme una ducha y encaminarme al Mercat de Sant Antoni. Llegué antes de las 10 y algunos puestos aún estaban colocándose. Encontré uno con algunos Lilys y fui a cogerlos pero el cascarrabias viejo que lo estaba montando casi me mata. Lo mandé en inglés a tomar por culo ya que él se indignó tanto de que me fuera a llevar TODOS los Lilys que tenía, se ve que lo de vender era secundario a colocar. Me largué y volví cuando acabé de repasar todos los otros puestos. Y me llevé los Lilys, le gustase o no (pagando, claro). Ya me veía yo muy feliz con mis compras -encontré otro puñao de Lilys en otra parada, pero de camino al Saló, por esquivar un charc no vi un bordillo y me torcí el tobillo derecho, con un corte producido por el zapato, además. En el pie izquierdo, se me hizo una ampolla de andar todo el día de aquí para allá con zapatos nuevos, usados solo dos veces antes, tipo sandalia y de tacón tipo zanco. A pesar del dolor, continué mi camino hasta el saló, hice fotos de las exposiciones, me detuve a descansar con una cerveza y algo de comer en el bar y me fui al hotel a descansar el tobillo.
Murphy 10 – Ruth 0
Llegué al hotel, imagino, sobre las 2 de la tarde o asi y a las 6 decidí acercarme al CI de Plaza Catalunya a buscar una nancy morena de las de comunión. La encontré, no así una lista de libros que llevaba y que tampoco tenían en Fnac. Nada. Agotados en todos los Cortes Ingleses de Barcelona. Y en el Fnac.
Murphy, em sembla que t’has passat…

 

3 comentarios:

chema dijo…

vaya, espero que lo del tobillo no haya llegado a esguince. si te sigue doliendo en unos días ve al médico.
en mí en los mercados y exposiciones de comics, también me molestan los curiosos que no son verdaderos aficionados y que no hacen más que ponerse en medio y estorbar.
hiciste bien en comprarte los lilys, si no le gustaba que se fastidiara. debería estar contento de poder venderlos todos de golpe.

Bertha dijo…

JAJAJA Ruth, este Murphy te tiene mania…deves devolversala, si si.

Geno dijo…

Maaadreeee, visto parece un fin de semana nefasto pero me consta que tuvo cosas muy buenas ¿no? Falta el post complementario 😛